La fluidez de la cadena de metal engarzada, acentúa el círculo de grafismo. Se desliza en la muñeca, proponiendo juegos de color. Lleva una piedra de amatite.
Sutiles, tintineantes y ligeras. Estas pulseras están formadas por estampaciones de chapas con grafismos geométricos, arandelas de acero y piedras semipreciosas. El lenguaje del color expresado a partir de sus combinaciones más inesperadas.
Broches compuestos por plumas, tules y grafismos. Cosidos sobre telas vintage con hilos de lúrex. Brillos y chispazos de luz, que surgen de la pieza con la diminuta e intensa luminosidad de una luciernaga.
Tocados coloristas de aire sofisticado; no muy grandes. Donde lo geométrico se mezcla con el dinamismo de la pluma. Una especie de Ikebana con grafismos, sedas y tules para lucir en cualquier ocasión de tarde o noche.
Una personal interpretación del estilo de principios del siglo XX. Pincelada de euforia y optimismo, como caracterizaron aquellos años. Broches para solapas de antiguos abrigos vintages.
El tocado Ópera II, es de estilo oriental. Lleva un solo botón de seda y el estampado recuerda al bambú. También se acopla a media cabeza. Los pistilos son de alpaca y perla barroca natural.
Es una flor metálica con dos botones, hechos de telas antiguas. Lleva hilos de alpaca y ágatas formando los pistilos. El tocado, abarca media zona de la cabeza. Queda bien acoplado y el estampado es de dibujos de amapolas blancas.
Recuerdan a los de los años 50. Son la primera hornada de esta nueva etapa. Ya que he cambiado de casa y también de ciudad. Echaré de menos Madrid y su espléndida gente. De Valencia me gusta su luz, la bici y el barrio antiguo, donde vivo. El negro y el tacón de aguja... ahora que ha pasado de moda, vuelven a mi cabeza. Aunque está dificil subir esta estrecha escalera a mi casa.
Son tocados hechos con mucho cuidado. Barrocos, inspirados en el siglo XVIII, están creados con tul, marabú, raso, pedrería, tejidos antiguos y piezas de resinas. En el blog, muestro 4 de ellos, pero la colección se compone de 11 tocados. Todos ellos diferentes. Se acoplan perfectamente a la cabeza y sientan muy bien.